La adopción de IA dentro de las organizaciones es cada vez más polarizada, según datos citados de Gallup que muestran que, aunque el 77% de los profesionales en tecnología utilizan IA en el trabajo, la adopción general aumentó solo marginalmente del 45% al 46% a finales de 2025. Esta estancación no se debe a la falta de disposición de los empleados, sino a la implementación agresiva por parte del liderazgo sin rediseñar los roles y flujos de trabajo en los niveles inferiores de la organización. En el Reino Unido, investigaciones presentadas señalan una pérdida neta de empleos del 8% vinculada a la IA junto con un aumento del 11,5% en la productividad, y los trabajadores jóvenes muestran mayor preocupación por la seguridad laboral futura.
El análisis complementario enfatiza que el uso de IA únicamente en los círculos de toma de decisiones puede comprimir las organizaciones, sacrificando resiliencia por eficiencia a corto plazo. Dave Sobel advierte que celebrar aumentos de productividad sin reconocer la fragilidad operativa genera una organización vulnerable, ya que la reducción de personal supera las mejoras reales en la capacidad de todos los niveles. La discusión subraya el riesgo de presentar la IA como una herramienta solo para líderes sin considerar su impacto más amplio.
Se abordan temas adicionales como los riesgos de las prácticas de cifrado—especialmente BitLocker de Microsoft—y los límites del control de los usuarios sobre las claves de recuperación cuando se almacenan en la nube. Dave Sobel resalta fallos de gobernanza cuando los MSP suponen que cifrado equivale a privacidad sin decisiones explícitas sobre custodia y autoridad de las claves, señalando que los compromisos silenciosos pueden exponer a las organizaciones a vulnerabilidades de privacidad. Además, la ausencia de CISA en la conferencia RSA expone cómo una menor implicación gubernamental incrementa la responsabilidad y ambigüedad para los MSP encargados de interpretar las políticas de seguridad. Se examinan nuevas funciones de autenticación de video de Ring como evidencia de una tendencia donde la procedencia y la cadena de custodia tienen más peso que la conveniencia, afectando directamente el valor probatorio de los datos gestionados.
La implicación general para MSPs y proveedores de TI es clara: el riesgo, la autoridad y la responsabilidad se están redistribuyendo sistemáticamente en la cadena de suministro y entre proveedores, gobierno y prestadores de servicios. La preparación operativa ahora depende de la documentación explícita, elecciones de gobernanza y el reconocimiento anticipado de la transferencia de responsabilidad. No adaptarse—dejando sin revisar las decisiones de implementación, la gestión de claves y los flujos de trabajo probatorios—puede resultar en fragilidad organizacional, exposición legal y pérdida de confianza del cliente.