La economía de EE. UU. mostró un crecimiento robusto en el tercer trimestre de 2025, con un aumento del producto interno bruto (PIB) del 4.3%, según el Departamento de Comercio. Este crecimiento se produjo a pesar de las preocupaciones de los consumidores y las incertidumbres relacionadas con los aranceles, con el gasto militar y las ganancias corporativas contribuyendo significativamente. Sin embargo, el sector tecnológico experimentó despidos sustanciales, con 1.1 millones de empleos eliminados en 2025, de los cuales solo 55,000 se atribuyeron a la inteligencia artificial (IA). La mayoría de las pérdidas de empleo se debieron a la reestructuración corporativa y las condiciones económicas, en lugar de un desplazamiento directo por parte de la IA, lo que llevó a congelaciones de contrataciones, particularmente para puestos de nivel inicial.
Las pequeñas y medianas empresas (PYMES) enfrentan actualmente desafíos para atraer talento, con más del 70% informando dificultades para encontrar candidatos calificados debido a la competencia de empresas más grandes. La Federación Nacional de Negocios Independientes señaló que casi la mitad de todas las pequeñas empresas están luchando por llenar puestos vacantes, lo que está estancando el crecimiento y reduciendo la productividad. A pesar de un ligero aumento en el optimismo de las pequeñas empresas, impulsado por las expectativas de mayores ventas, muchos propietarios citan la calidad laboral como su principal preocupación. Además, el 64% de las PYMES están experimentando interrupciones en la cadena de suministro, lo que complica sus operaciones.
El episodio también discute las continuas escaseces de chips y memoria, que se espera que persistan hasta 2027, lo que lleva a un aumento de precios en la electrónica de consumo. Los principales fabricantes de memoria están priorizando el suministro para empresas de IA, lo que impacta los precios en varios sectores. Además, se destaca el cambio hacia modelos de precios basados en resultados en el software, donde las empresas pueden pagar según los resultados reales entregados, lo que podría complicar la relación entre los proveedores de servicios y los clientes si las expectativas no se definen claramente.
Para los Proveedores de Servicios Gestionados (MSPs) y los líderes de servicios de TI, estos desarrollos subrayan la importancia de la claridad y las expectativas realistas en la entrega de servicios. A medida que la fragilidad operativa se vuelve más pronunciada en medio del aumento de costos y la escasez de mano de obra, los MSPs deben replantear sus roles de implementadores a gestores de riesgos. Este cambio es crucial para evitar la erosión de márgenes y disputas contractuales, asegurando que no se vean sobrecargados por decisiones tomadas fuera de su control. El panorama económico en evolución requiere un enfoque proactivo hacia la fijación de precios y el diseño de servicios, particularmente a medida que la automatización y la IA continúan remodelando la industria.